
Conservar el miembro y acompañar la movilidad.
Ortésis Funcional
La ortésis funcional es un dispositivo externo diseñado para ayudar a perros cuyo miembro está presente, pero ha perdido parte de su capacidad de movimiento o apoyo. Puede evaluarse en pacientes con atrofia muscular, retracción de tendones o rigidez articular, cuando estas alteraciones dificultan la marcha y la valoración veterinaria determina que amputar no es la opción más adecuada.
En estos casos, el miembro puede permanecer flexionado, arrastrarse o interferir con el desplazamiento de las otras extremidades. La ortésis busca sostenerlo en una posición funcional y facilitar su participación en la movilidad, respetando las limitaciones de los tejidos y las articulaciones.
Las ortésis pueden utilizarse para sostener, guiar o controlar el movimiento de una extremidad según las necesidades del paciente.

Toma del molde mediante escaneo 3D: El proceso comienza con la toma del molde mediante un escaneo tridimensional del miembro. Este procedimiento registra su forma y dimensiones para obtener un modelo digital de la anatomía del paciente, sin recurrir a un molde tradicional de yeso. El modelo obtenido se utiliza como base para diseñar la ortesis, considerando el sector que debe abarcar, las zonas de apoyo, los espacios necesarios y la ubicación del sistema de cierre.
Diseño digital personalizado: A partir del escaneo, se desarrolla una estructura envolvente para cada paciente. El diseño contempla la anatomía del miembro y las indicaciones del profesional tratante, que define la posición, la extensión y el grado de inmovilización o soporte requerido. La personalización permite planificar los bordes, las superficies de contacto y la apertura de la pieza antes de su fabricación.
Fabricación mediante impresión 3D: Una vez definido el diseño, las partes de la ortesis se fabrican mediante impresión 3D. Este proceso permite materializar la geometría desarrollada digitalmente y conservar el modelo para evaluar futuras modificaciones o la fabricación de una nueva pieza cuando corresponda. Antes de su entrega, se revisan la terminación de los bordes, el ensamblaje y el funcionamiento del cierre.

Un diseño adaptado a cada paciente. El diseño debe considerar la posición del miembro, su movilidad disponible, las zonas de apoyo y la tolerancia de la piel. La estructura y los elementos de sujeción se definen para proporcionar estabilidad sin forzar una articulación rígida ni intentar corregir bruscamente una retracción. A diferencia de una prótesis, que reemplaza un segmento ausente, la ortesis funcional trabaja sobre el miembro conservado. Su finalidad es aprovechar la función disponible y reducir la interferencia que su posición pueda generar al caminar.
¿Qué mejoras se buscan? Según la evaluación de cada caso, los objetivos pueden incluir:
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Facilitar un apoyo más estable.
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Guiar el miembro hacia una posición útil para el desplazamiento.
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Disminuir el arrastre o la interferencia durante la marcha.
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Acompañar la rehabilitación y las actividades cotidianas.
La ortesis proporciona asistencia mecánica; no revierte por sí sola la atrofia muscular ni garantiza recuperar la movilidad perdida. Su función debe integrarse en un plan de tratamiento individual.
Adaptación y seguimiento. La incorporación del dispositivo debe ser gradual, con controles de comodidad, piel y ajuste. Los cambios en la masa muscular pueden requerir modificaciones del encaje durante el tratamiento.
La indicación de la ortésis y la decisión de conservar o amputar el miembro corresponden al médico veterinario y al tutor.
Considerando el dolor, la condición de los tejidos y la calidad de vida del paciente.



